Casi todo lo más típico de la mesa neoyorquina llegó en barco. Los inmigrantes italianos adaptaron la pizza a los ingredientes locales, y Lombardi's, abierta en Little Italy en 1905, suele señalarse como la primera pizzería con licencia del país, un título que algunos investigadores discuten. La gran comunidad judía asquenazí trajo el bagel y la cultura de la delicatessen, y los carritos halal esparcieron por las esquinas platos rápidos con el sazón de cada dueño. De postre, están el cheesecake neoyorquino y la galleta black and white, mitad vainilla, mitad chocolate.