Sobre Puente de Brooklyn
El paseo peatonal queda unos 5 metros por encima de los carriles de autos, así que caminas entre los cables de acero con el tráfico corriendo abajo. Cuando abrió, en 1883, era el puente colgante más largo del mundo, con un vano central de 486 metros. Detente de vez en cuando y mira hacia atrás: Manhattan va quedando entera en el encuadre.
La obra es una historia de familia. John Roebling hizo el proyecto y murió en 1869; su hijo Washington asumió como ingeniero jefe, y la esposa de este, Emily Warren Roebling, ayudó a supervisar la construcción. Las torres de caliza y granito, con arcos apuntados, son el mejor fondo para fotos de la travesía.









