Sobre Palacio Ducal
Tras los arcos de la fachada, el Palacio Ducal guarda una máquina de gobierno hecha de salas. Consejos, tribunales y la residencia del dux compartían este complejo. La decoración era parte del mensaje: gobernar también era impresionar a quien entraba.
La visita cambia de escala entre salones, corredores y las antiguas prisiones, a las que se llega por el Puente de los Suspiros. Por dentro, el corredor revela su función. El recorrido pide tiempo y ganas de caminar; los itinerarios especiales tienen condiciones propias y no deben confundirse con la visita regular.









