Sobre Fontana di Trevi
Aparece de repente, al final de callejuelas estrechas, y es bastante más grande de lo que sugieren las fotos: unos 26 metros de altura y casi 50 de ancho. Proyectada por Nicola Salvi e inaugurada en 1762, marca la llegada del Acqua Vergine, sucesora de un acueducto abierto en el 19 a. C., con un estruendo de agua que apaga la conversación de todos los que la rodean.
La tradición pide lanzar una moneda de espaldas, con la mano derecha por encima del hombro izquierdo, para asegurar el regreso a Roma. El dinero va a Cáritas. Desde 2026, quien no vive en la ciudad paga una pequeña tarifa para acercarse al agua durante buena parte del día.










