Sobre Barceloneta
La playa aparece al final de un barrio con mercado, balcones pequeños y calles de vecinos. La Barceloneta creció ligada a la pesca y a otros oficios del mar, memoria que acompaña a los bares y al movimiento hacia la arena.
Camina por el barrio antes de abrir la toalla. El paseo marítimo merece la pena aunque no te bañes; para almorzar pescado o mariscos, lee la carta antes de elegir. Respeta las condiciones señalizadas y mantén tus cosas cerca: el mar no cuida la mochila.









