Sobre Templo Wong Tai Sin
El sonido que te recibe es de bambú. Fieles arrodillados ante el altar agitan cilindros llenos de varillas numeradas hasta que una salta fuera: es el kau cim. El número se cambia por un papel con la predicción, que intérpretes leen en los puestos de al lado, y mucha gente lo consulta con más de uno, por si acaso.
Terminado en 1921, el santuario rinde homenaje al inmortal Wong Tai Sin y ocupa 18 000 m² al pie de Lion Rock, con un Muro de los Nueve Dragones inspirado en un modelo de Pekín. En la víspera del Año Nuevo Lunar, miles de personas esperan la medianoche fuera para correr hacia el altar principal: la tradición dice que quien ofrece el incienso primero asegura más suerte durante el año.









